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Si eres de las nuestras y te gusta cuidarte, seguro que has oído hablar del “Retinol” uno de los derivados de la vitamina A más conocidos. Pero se habla tanto, que a veces tener una idea clara de su uso, funciones y actividad es complicado. Por eso hoy vamos a intentar aclarar tus dudas. . 

Los retinoides son sustancias que incluyen la vitamina A y sus derivados. Son activos con una amplia evidencia científica en el tratamiento de los signos de envejecimiento, arrugas, pigmentación y también como tratamiento de patologías como el acné. 

Realmente está considerado el ingrediente estrella de los productos de belleza, pero hay que tener claro que su actividad y función dependerá siempre de su formulación. Así, será muy diferente la acción del Ácido Retinoico respecto a la de derivados, como el Retinol. El primero es más eficaz (y también más reactivo) – en altas concentraciones debe estar prescrito y pautado por el dermatólogo, ya que es mucho más puro. El segundo es uno de los derivados más usados; es menos reactivo, y uno de los activos aplicados en cosmética con mayor numero de estudios médicos y científicos que avalan su eficacia, del que se pueden obtener grandes beneficios para la piel.

Entre los muchos beneficios podemos encontrar que es un gran renovador de la piel, es capaz de entrar en las capas profundas favoreciendo la síntesis de colágeno y elastina. Favorece la renovación celular y en las capas más superficiales mejora la textura y luminosidad de la piel. A su vez, revierte el fotoenvejeciemiento y es antioxidante, atenúa líneas de expresión y las arrugas más profundas. Las pieles grasas con tendencia acneica mejoran considerablemente con su uso, ya que cierra el poro y regula la producción de grasa. También previene la hipequeratinización y tiene acción despigmentante

Aunque tiene muchos beneficios, no es apto para todo tipo de pieles. De hecho, puede causar estragos en algunas… ¡Ah! Y no es solo para pieles maduras, puede tener efectos maravillosos en pieles jóvenes. 

Actualmente hay muchos productos en el mercado que dicen contener Retinol u otros derivados, pero sus resultados dependerán mucho de qué derivado usan y qué concentración incluyen; en base a eso será más o menos irritante, y más o menos eficaz.

El orden de clasificación de la actividad retinoide en la piel es :

Ácido Retinoico (AR,tretinoina)—Retinaldehido (RAL)—Retinol (ROL)—Derivados del retinol. 

Actualmente hay productos con formulaciones combinadas que han aumentado muchísimo la tolerancia y eficacia de los derivados de la vitamina A y la industria cosmética sigue apostando por este activo, buscando optimizarlo. Así, en dermofarmacia tenemos un extenso catalogo de  laboratorios, muchos de ellos españoles, con distintas formulaciones que permiten adaptarse a casi todos los tipos de piel. 

Repetimos, el retinol es un activo con grandes beneficios, pero es importantísimo que esté pautado por un profesional cualificado, para evitar o minimizar las posibles reacciones adversas como la irritación o el enrrojecimiento. Debe utilizarse de forma progresiva y según tolerancia, e ir aumentando la frecuencia de uso en base a ello.

¿Cuánto tiempo tardaré en adaptarme?

La piel necesita de un proceso de adaptación (retinización) que suele estar en torno a las 6 semanas, donde se irá aumentando la frecuencia de aplicación según reaccione la piel. Inicialmente, recomendamos que en la primera semana haya al menos un espacio de 3 noches entre aplicaciones; si se tolera bien, podemos aumentar la frecuencia poco a poco, semanalmente. 

¿Cuánto y dónde?

Debe aplicarse suficiente cantidad de producto para cubrir la zona a tratar, realizando un suave masaje y evitando el contorno de ojos, ángulos de la nariz, comisura de los labios, boca y mucosas. En el cuello, a no ser que lo indique el fabricante, no debe aplicarse más de dos veces por semana ya que es una zona más sensible que el rostro. Otra vez, según tolerancia; si la zona no lo tolera debemos evitar la aplicación en el cuello ya que la piel de éste es mucho más sensible. 

En el inicio del tratamiento, para minimizar la irritación se puede aplicar un producto hidratante previo, o aplicar el retinol mezclado con la hidratante, aunque resta eficacia. Pasado el periodo de adaptación de 6 semanas, en los 3 meses siguientes la piel mejorará de forma considerable. Tras este periodo y en pieles resistentes, se podría valorar aumentar la concentración del retinoide (consultándolo con un profesional antes). 

¿Puedo mezclar retinoides con otros activos?

Se puede alternar el tratamiento de retinol con otros cosméticos que contengan Alfa o Betahidroxiácidos, o con hidratantes reparadoras o que mejoren la penetración del retinoide. Igualmente, lo ideal es hacer una exfoliación semanal cuando ya se toleren, para favorecer la renovación celular y la eficacia del mismo – pero una vez más, lo ideal es que sea un profesional quien lo paute. 

¿Debo aplicar protección solar?

Algo muy importante a tener en cuenta, es la importancia de la protección solar SIEMPRE, independientemente del uso de retinoides. Si no tienes incluido este paso en tu rutina, los retinoides no son para ti. Aunque el retinol no es fotosensible ni fotosensibilizante, durante el tratamiento con retinoides, éstos van poco a poco “barriendo» las capas más superficiales de la piel, por lo que está más expuesta, y por tanto es mucho más sensible a la radiación solar. Es por esto que no se recomienda iniciar el tratamiento durante el verano, ya que como he dicho, al inicio del tratamiento la piel puede irritarse y es menos resistente al sol. Eso no significa que si estamos utilizando retinoides tengamos que suspender su uso en verano; si la piel ya está retinizada es más resistente al sol, por lo que no habría inconvenientes. Lo que podríamos hacer sería espaciar un poco más las aplicaciones. 

Y por último: no es recomendable su uso en pieles muy sensibles ni durante el embarazo y lactancia. Como alternativa en estos casos está el Bakuchiol, que activa los mismos receptores que los retinoides aunque su estructura química sea diferente. El Bakuchiol además tiene una alta tolerancia: no provoca enrrojecimiento ni descamación y también tiene propiedades regeneradoras, despigmentantes, estimula el colágeno y la elastina… Va genial para todo tipo de pieles, incluso las más sensibles. Por su alto poder antiinflamatorio y seborregulador mejora las pieles grasas y con tendencia acneica, y además, se puede utilizar sin problema en verano ya que no es ni fotosensible ni fotosensibilizante. 

Ahora la pregunta sería, ¿cuál es el mejor retinoide para mí? Pues otra vez, depende de tu tipo de piel y necesidades, pero a modo orientativo…

Piel sensible

Si tienes piel sensible, comienza por productos que contengan derivados de la vitamina A, como el Retinol Palmitato, o ésteres de retinol que actúen sin irritar la piel. Nuestra recomendación es que empieces utilizando algún producto con Bakuchiol y valores el estado de tu piel y su reacción, aunque lo ideal siempre será que consultes con un profesional primero – ¡las pieles sensibles son especiales!

Piel seca

Para piel seca, un retinol en aceite o en crema irá genial, o incluso ambos combinados como con la gama Intensiva de Esthederm. En este tipo de pieles lo ideal es combinar el tratamiento con una crema nutritiva e hidratante tras la aplicación del producto con retinol, para minimizar los posibles efectos adversos. Ayudará a la piel a recuperarse con facilidad. Cremas que contengan ceramidas, hialurónico… activos que reparen la barrera de la piel. 

Piel mixta/grasa

Si tu piel es mixta/grasa, seguramente no necesitarás aplicar nada después en la rutina nocturna.  Podrían irte muy bien el 0,3 Retinol-NP de GH Gema Herrerías, con Niacinamida; o la Ampoule A de SVR. Completaríamos el tratamiento con la hidratante por la mañana, fluidos equilibrantes que contengan hidratación y ceramidas también. 

Nosotras además recomendamos que en la rutina de día, durante el uso de retinoides, realices una doble limpieza por la mañana, no solo por la noche, para “reiniciar” la piel. Y por supuesto, protector solar, ¡siempre! – Y por último, hay que tener muy en cuenta también la concentración del retinol. No es lo mismo un retinol al 0,1 que uno al 0,3 o al 0,5. Por eso es tan importante que esté pautado por un profesional, para hacer la elección correcta. 

Espero haber resuelto al menos parte de tus dudas, aunque siempre puedes escribirnos y contarnos. Y si estás pensando en iniciarte en el retinol, ¡no dudas en preguntarnos! Estaremos encantadas de atenderte y ayudarte a mejorar el estado de tu piel

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